consumismo¿Ha contado la cantidad de horas que su hijo juega a la semana frente a su computador o televisor?,  ¿ha visto como se dispara el consumismo en el mes de diciembre?, ¿ha visto lo que sucede en el famoso y comercial ¨Black Friday¨ o ¨Viernes Negro?, ¿ha visto cuántos padres de familia colman a sus hijos de tantos regalos en Navidad? y porque no preguntar por los excesos de alcohol que se experimetan en algunas fiestas familiares y comunales o por la manera como algunas personas comen en su estancia en un hotel bajo la modalidad de ¨todo incluído¨, sin obviar aquellos casos de empleados que trabajan jornadas de hasta 15 horas diarias; son estas algunas de las situaciones que podemos utilizar como argumentación para decir: ¡Vivimos en una sociedad de excesos!.

Empecemos por la familia

Siempre decimos que la familia es el primer agente socializador de la persona, sin embargo, hay quienes se acercan a esta verdad de una manera meramente teórica y conceptual, sin revisar lo vivencial, es decir, la manera como su propia dinámica familiar se construye en el tiempo y va generando un impacto y efecto en el desarrollo de los hijos e hijas.

Es interesante observar desde el trabajo de campo que realiza nuestra organización Grupo CIP, que en la última década se ha dado una tendencia en los padres de familia de centrarse en la estimulación de la capacidad productiva de los hijos, basta escuchar constantemente en cientos de hogares la frase ¨estudie para que sea alguien en la vida¨,  lo cual es un enfoque hacia el hacer y el tener que deja de lado el ¨SER¨, siendo esta la dimensión que se debe estimular con mayor intensidad al ser la escencia del individuo.

En el ¨ser¨ radican los valores, que interiorizados en el comportamiento se transforman en virtudes. ¿Cuál padre de familia no desea un hijo virtuoso?, pero ¿estaremos llevando a cabo en nuestras propias familias las tareas para que esto sea una posibilidad?.

Una de las principales virtudes que un ser humano requiere para enfrentar el día a día es la moderación, entendida como la capacidad de reducir los excesos y tomar decisiones que apunten a una vida en equilibrio. ¿Recuerda usted la frase que decían nuestros abuelos ¨todo exceso es malo¨?, frase tan veraz pero tan olvidada en esta época post-moderna, donde se ha normalizado el hedonismo (placer por placer), incluso, donde ser moderado para ciertos sectores es ser anticuado.

La moderación y la calidad de vida

Una de las razones por las cuales ha surgido la filosofía de estilos de vida saludables, es precisamente por la necesidad de tener un mayor control e influencia sobre la propia salud integral, lo que trae como resultado mejor calidad de vida, sin embargo, es imposible obtener este resultado sin antes haber interiorizado la virtud de la moderación. Si a usted le interesa ser un modelo de moderación para sus hijos que le parece si revisa su propia calidad de vida.

¿Cómo llevar la moderación de la intención a la acción?

1. Haga una lista de excesos familiares: Un primer paso que podemos dar es lanzándonos la siguiente pregunta: ¿en qué aspectos nuestra propia familia refleja una cultura de excesos?. Esta pregunta nos puede ayudar a confrontar dinámicas familiares disfuncionales, pero ante todo a establecer un plan de acción que propicie el cambio.

2. No cumpla todas las peticiones y demandas de sus hijos: puede parecer contradictorio expresar que un padre de familia no debe responder a todas las demandas de un hijo cuando el rol de los padres es atender sus necesidades, sin embargo, es oportuno y hasta necesario que los hijos experimenten frustración en algunos momentos de su vida para así regular sus deseos y canalizar sus frustraciones por eso aprenda a decir no.

3. Identifique áreas de riesgo en sus hijos: manténgase alerta a las áreas de riesgo donde su hijo puede presentar excesos. Un comportamiento de excesos tiene una causa y es necesario identificarla, así que para intervenir esta conducta vaya a su fuente y si es necesario acuda a un profesional que le asesore en esta intervención.

4. Si identifica una conducta de excesos haga un análisis construido con sus hijos: construya con sus hijos una lista de consecuencias positivas (ventajas) y negativas (desventajas) de la conducta identificada, eso si permita que sus hijos argumenten de los pro y los contra, esto a la vez le permitirá conocer el criterio de ellos e intervenirlo si fuese necesario.

5. No aborde la moderación como un asunto meramente moral: en ocasiones hay padres de familia que intervienen la conducta de exceso desde un abordaje moralista, ¨usted no debería comportarse así¨ le dicen a sus hijos, siendo esta una intervención que provoca culpa pero no reflexión ni cambio. No hable desde el debe ser, sino desde una conducta conveniente.

6. No sermonee, mejor redireccione el comportamiento: es muy fácil caer en el error de sermonear a los hijos lo cual lo único que genera es distanciamiento en ellos y pérdida de la capacidad de influencia, por consiguiente, cambie su paradigma de intervención siendo más propositivo que restrictivo, brindando o bien construyendo con sus hijos otras maneras de atacar la conducta de excesos.

7. Evalúe la gratificación personal ante la conducta de excesos: toda conducta de excesos provoca una liberación de la tensión y ansiedad que el sujeto experimenta, sin embargo, este proceso donde la ansiedad se libera no necesariamente significa que como resultado genere satisfacción o gratificación, al contrario toda conducta de excesos después de ser experimentada provoca malestar con una serie de emociones como culpa, preocupación y tristeza, sin anotar una serie de consecuencias negativasque provoca tal conducta. Sientése con sus hijos y profundice en su corazón, en su sentimiento posterior al vivir sus excesos y se dará cuenta de su gran área de oportunidad. La moderación es asunto de acción no de intención.

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El Lic. Wagner Eduarte S., es Psicólogo y Administrador de Empresas, Conferencista Reconocido, Productor de Radio y Televisión ¨Caja de Herramientas¨, Presidente de Grupo CIP. Puede conocer más de su trabajo a la familia en www.herramientasfamiliares.com